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Es sabido que el pueblo
judío se originó a partir del patriarca Abraham, quién no compartía
las ideas idólatras de su padre y descubrió que es imposible que una
estatuilla fabricada en casa de su progenitor el día de ayer pueda ayudar a
superar los problemas de una persona que fue "fabricada" hace
varios años.
Ya que se dijo
acerca de él, que en momentos en que su padre le entregó varias cajas
llenas de dioses para vender en la feria. Se le acerca un hombre
que transitaba por el mercado y le dice: - "Abraam (luego
se le agregaría la letra "H" a su nombre),
¿Tienes un dios para venderme?"-
Abraam le pregunta: -
"¿Qué tipo de dios buscas?" -
Cliente: -
"Yo soy un hombre fuerte, dame un dios fuerte como yo!"-
Abraam toma la
estatuilla que estaba sobre todas las demás y dice a él:
- "Toma
este!" -
El cliente le responde:
-"¿Acaso este es un dios fuerte como yo?"-
Abraam le informa: -
"Aun no sabes sobre los juicios de los dioses!, y ahora, ¿Qué
pretendes de ellos?",
y prosiguió:
-
"Además, si este no es el dios más fuerte de todos ¿Cómo hizo
para estar arriba de los demás?. Pero no deseo decirte más nada hasta
que me pagues el dinero correspondiente"-
De inmediato le abonó
la suma solicitada y tomó la estatuilla.
Mientras se retiraba,
Abraam le dice: -"Cuántos años tienes?"-
El comprador le
responde: -"Tengo setenta años"-
Entonces Abraam le
pregunta: -"Ese dios que adquiriste, ¿Tú te prosternas a él o
él se prosterna a ti?"-
El cliente:
-"Yo me prosetrno a él"-
Abraam:
-"Tú eres mayor que tu dios, puesto que fuiste creado hace setenta
años, y ¿Cómo puede ser que te prosternas a un dios que fue creado
hoy con (yunque y) martillo?"-
De inmediato arrojó la
estatuilla dentro de la caja de Abraam, y le solicitó el reintegro del
importe abonado. Tomó su dinero y se retiró.
Se sucedieron otros
acontecimientos similares, y siempre Abraam respondía y
actuaba fiel a su ideología irrefutable, la de la existencia de un solo
D'ios quién creó y dirije el universo.
Fue el primer
hombre de la historia que se circuncidó por órden de D'ios, y este
pacto de D'ios con Abraam, de circuncidar todo varón al octavo día de
haber nacido, es llevado a cabo hasta hoy el día de hoy en todos los
lugares del mundo.
Extraido del
libro Tana Debei Eliahu |